En algunas palabras, la ambición y el aporte de la Declaración de
solidaridad en el combate de cada uno para une mundo mejor y
particularmente con respecto a los derechos humanos. De Péru a México,
como en Bolivia, gente de América latina se moviliza para juntar a
personas que no aceptan las situaciones de extrema pobreza y llaman al
reconocimiento del valor y de la dignidad de todos seres humanos.
Diciéndonos solidarios de los más pobres decimos no a la exclusión
social.
