El
día 20 de noviembre se recuerda el Día Internacional de los
Derechos del Niño, o Día Universal de la Infancia.
Es
una fecha que nos hace recordar que un niño no es solamente un ser
frágil que necesita que se le proteja, sino también una persona que
tiene el derecho a ser educado, cuidado y protegido donde quiera que
haya nacido.
Es
más, un niño es una persona que tiene el derecho a divertirse,
a aprender y a expresarse. Todos los niños tienen el derecho a ir a
la escuela, a recibir cuidados médicos y a alimentarse para
garantizar su desarrollo en todos los aspectos.
Recordando
esta fecha tan importante hicimos una salida con los niños que
participan en las bibliotecas de calle y campo del barrio de Villa El
Sol, y la Comunidad de Cuyo Grande, nuestro Objetivo era: Conmemorar
el 20 de Noviembre que es Día Mundial de los Derechos del Niño y
que los niños de los diferentes lugares puedan encontrarse en un
ambiente de paz.
Fue
por eso que el sábado 19 de Noviembre nuestro encuentro en un primer
momento ha sido en la Plaza de Armas del Cusco, después nos fuimos
al museo de Instrumentos Folklóricos y Autóctonos, los niños han
tenido la oportunidad de poder ver los Instrumentos y al final de la
visita nuestro amigo Pancho nos hizo escuchar algunos de los
instrumentos del Museo, donde también los adultos que acompañábamos
a los niños, hemos podido apreciar el sonido de cada Instrumento,
fue algo que los niños y los adultos apreciamos mucho.
Después
de ver y escuchar los instrumentos nos fuimos al Parque Urpicha, un
parque muy bonito donde se puede encontrar una infinidad de juegos,
Al llegar al parque, los niños salieron volando como cuando das en
libertad a una paloma que la haz tenido prisionero, los niños han
jugado por los diferentes espacios de juego, en fin se la han pasado
muy bien.
Son
estos espacios de encuentro que seguramente los niños no van olvidar
tan fácilmente en su vida.
A
veces podemos vivir cosas muy especiales con los niños, pero también
a veces podemos vivir cosas que no podemos tolerar, por ejemplo en
los lugares que estamos presente hay niños que ya no van a la
escuela, y lamentablemente muchos de ellos han perdido el deseo de
poder regresar, cuando pasa esto, me pregunto “¿acaso no es un
derecho ir a la escuela?”
Cada
uno de nosotros tenemos un gran papel allí donde estemos, cada unos
de nosotros podemos poner nuestro granito de arena para seguir
motivando a esos niños que por vivir en la pobreza se les hace
difícil hacer realidad sus sueños.
Guillermo
Díaz Linares.
Voluntario
Permanente ATD Cusco.